En casa con mamá la tentación era palpable
sus formas sinuosas prometían un placer prohibido
un juego atrevido que no podía esperar
cada movimiento sutil encendía el deseo
su cuerpo se retorcía deseoso bajo mi tacto
los secretos susurrados en la oscuridad de la casa
una unión pecaminosa que desafiaba todo
su piel sensual y ardiente me invitaba a más
la pasión crecía sin control
cada momento una oleada de lujuria
al final solo quedaba el eco del placer
y el anhelo de más
sus ojos brillaban con malicia
un vínculo inquebrantable entre nosotros
su cuerpo una obra de arte
sus gemidos dulces en mi oído
la prohibición solo intensificaba el juego
cada toque una chispa
su cuerpo una trampa
y la espera del siguiente encuentro